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April 13, 2012

Mejor un carro sucio que una conciencia cochina


Imagínese vivir en la Ciudad de Nueva York ganando sólo $210 a la semana. Esos son $210 para pagar la renta, el costo de electricidad, la gasolina, la comida, una metrocard, el seguro médico, y más. Parece imposible, pero es la realidad para cientos de trabajadores en los lavaderos de coches a través de toda la Ciudad de Nueva York.

En un momento en que 78% de los neoyorquinos apoyan la subida del sueldo mínimo, estos hombres y mujeres ganan $5.25 por hora –$2 por debajo del sueldo mínimo. Es hora que los lavaderos de coches que ilegalmente malpagan a sus trabajadores hagan lo correcto.

Las víctimas del abuso laboral en la industria de autolavados de la ciudad son pobres y a menudo inmigrantes. Trabajadores como Nelson Hernández, un inmigrante de 21 años de México, rutinariamente trabaja 60 horas por semana para sobrevivir con menos del sueldo mínimo –sin ser pagado por horas extras. En el lavadero de coches en Astoria donde trabaja Nelson, los empleados son expuestos diariamente a productos químicos peligrosos (adivine si recibe algún beneficio médico).

Todo esto es ilegal, y es una práctica desenfrenada. Una de las peores cadenas de autolavados en la ciudad –Lage Management Corp– debía tantos pagos atrasados y horas extras a sus trabajadores que fue obligado a aceptar un acuerdo récord de $3.4 millones en 2009. Imagínense cuántas horas de pago Lage tuvo que robar de sus empleados para justificar la entrega de ese cheque.

Por fin hay alguna esperanza para empleados como Nelson. WASH Nueva York, un esfuerzo conjunto de Se Hace Camino Nueva York y Comunidades por el Cambio Nueva York, ha estado organizado a trabajadores para asegurar mejores condiciones de trabajo autolavados. Todos nos beneficiamos cuando elevamos los sueldos de las personas que ganan menos. Esto significa menos tensión en nuestra red de seguridad social, y más dinero para gastar en los negocios pequeños de los cinco condados.

Los trabajadores que han luchado para obtener mejores condiciones de trabajo han sido sometidos a intimidaciones y amenazas, pero se mantienen firmes. Ellos no están solos en esta lucha. El fiscal general Eric Schneiderman inició investigación oficial de las prácticas laborales de Lage Management el mes pasado.

El alcalde Bloomberg y agencias de la ciudad tienen que presionar a empresas como Lage. Pero un estudio realizado por mi oficina descubrió que 23 agencias municipales han gastado y continúan gastando miles de dólares públicos en los lavaderos de coches de la compañía de Lage. Desde enero del 2010, el gobierno municipal ha gastado más de $170,000 dólares en Lage, incluyendo $12,000 en los últimos tres meses.

He instado al Alcalde a que prometa que ni un centavo más del dinero de los contribuyentes se gaste en Lage hasta que mejore su comportamiento. También insto a los neoyorquinos que envíen el mismo mensaje: es mejor un coche sucio que una conciencia sucia.

Para el articulo original, clic aqui.


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Victory for Immigrant Families: Preventing Unjust Deportations in NYC

On March 18, 2013, Mayor Bloomberg signed new legislation to stop federal Immigration and Customs Enforcement (ICE) agents from using NYC’s criminal justice system to deport thousands of New Yorkers.

Building on legislation we helped to win just over a year ago, Local Laws 21 and 22 prohibit not only the Department of Correction but now also the NYPD from spending millions of city taxpayer dollars to hold individuals on behalf of ICE agents for detention and deportation. Each year, thousands of New York families will stay together who would otherwise have been torn apart by overly aggressive, indiscriminate immigration enforcement.

At a moment when the country is debating immigration reform, with these laws, New York City sends a clear message to Washington that tearing apart thousands of immigrant families is bad policy.

With your support, we look forward to winning national reform that keeps families together. We thank our partners at the Center for Popular Democracy, the Cardozo Immigration Justice Clinic and the bills’ sponsors, NYC Council Speaker Quinn and Council Member Mark-Viverito, for their courageous leadership.